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Teror es un pueblo encantador con algunos de los mejores ejemplos de la arquitectura colonial, dominada por la Basílica de Nuestra Señora del Pino, que data del siglo XVIII y dedicada a la patrona de Gran Canaria. Los elementos más notables del interior, es el altar barroco con una imagen de la Virgen tallada en madera y ricas vestiduras, rodeado de regalos y símbolos votivas, muchas estatuas religiosas creadas por José Luján Pérez y cinco de los cuadros más destacados en el estilo rococó otro lado de toda la isla.

La leyenda cuenta que en 1481 la Virgen María se apareció a unos pastores en la parte superior de un árbol de pino y desde entonces Nuestra Señora del Pino jugó un papel crucial en la historia y la vida cotidiana de los habitantes de Gran Canaria. Cuando, en 1914, el Papa Pío XII proclamó patrón de la isla, el pequeño pueblo de Teror, con su santuario, se convirtió en la capital religiosa de la isla.

Fiesta del Pino

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Cada año, el 8 de septiembre se celebra la Fiesta de la Virgen del Pino y una multitud de peregrinos viaja a Teror para rendir homenaje a la santa. Esta celebración es el evento más grande en la región y la fiesta religiosa más importante del calendario de la isla, cuyas celebraciones suelen durar para toda la semana.

La Plaza de Nuestra Señora del Pino y la Calle Real de la Plaza se alinean con espléndidas casas históricas, algunos de los cuales datan del siglo XVI. Sus balcones tallados en madera y piedra hacen que la visita a Teror un auténtico viaje en el tiempo.

Al lado de la basílica, se encuentra la Plaza Teresa de Bolívar, que tiene el nombre de la esposa de Simón Bolívar – el héroe sudamericano de la lucha por la independencia – cuyo bisabuelo nació en Teror. A la derecha de la iglesia se encuentra la Casa Museo de los Patrones de la Virgen, un encantador edificio alrededor de un patio y decoradas en el estilo del siglo XVII, con pinturas, armas, fotografías antiguas y antigüedades que retratan la nobleza del estilo de vida del tiempo.

Nuestra recomendación especial en su visita a Teror es ir al mercado local en un domingo por la mañana donde se puede degustar y comprar especialidades locales como chorizo y dulces elaborados por las hermanas cistercienses.